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Writer's pictureVeronica Rayas

Round tables were made for Mexican families

My mother had a round kitchen table meant for 4 chairs, but many times there were 8, 10, or 12 people eating around that table. It always amazed me because the round table allowed you to add another chair if everyone seated would just shift a little bit. We had a large table in the next room, but my family gravitated to the small kitchen table and sat crowded together, eating, laughing, and sharing life.



Abuelita Catholic philosophy: There is always room for one more

Many Mexican/Mexican-Americans experienced the kitchen table as a scared space and lived abulelitas Catholic philosophy “there is always room for one more”. Anyone and everyone was welcome and there was always enough food. Abuelita could quickly warm some beans, tortillas and salsa or the give you the look that encouraged everyone to share an enchilada from your plate.

This wisdom teaching shows us how to live life. It teaches us to be inclusive, welcoming, and to feed anyone who comes to our door. Very often, when we gather, there is a fiesta. We celebrate because these are opportunities to welcome Jesus into our hearts and share life with one another. They ground this teaching in the message of Jesus Christ. Jesus was inclusive, often ate with the stranger, the outcast, and the sinner. A transformation occurred when Jesus ate with people.

Are you reminded of your own experience of familia/friends around a small table and the abuelita philosophy? Many of our abuelitas/moms taught the faith while living their faith. They showed us to be Christ-like through inclusive hospitality, that loves and receives others with open arms and offers a place at the table. So that we will live our faith through fiesta and inclusive hospitality throughout our day.

Live inclusive hospitality today

Invite someone to eat with you today, a sibling, cousin, neighbor, friend or co-worker or organize a “spontaneous” fiesta this weekend. Eat together, celebrate the bonds of family and friendship and get a taste of the grand meal we will celebrate one day in heaven. Make your table sacred through Christ-like, inclusive hospitality and good food. You just may see Jesus’ face at your table.




Las mesas redondas fueron hechas para familias mexicanas

Mi mamá tenía una mesa redonda como para cuatro sillas. Pero muchas veces había 8, 10 o 12 personas comiendo alrededor de esa mesa. Siempre me impresionaba porque la mesa redonda te permitía agarrar otra silla y ponerla si todos los demás se apachurraban un poquito más. Teníamos una mesa larguísima en la habitación de al lado, pero mi familia siempre tenía más ganas de estar en la cocina chica y estar más apretados, pero juntos, comiendo, riendo y compartiendo la vida.


La filosofía católica de abuelita: siempre hay un campito para alguien más.

Muchos mexicanos y mexicoamericanos experimentaron la mesa de la cocina como un espacio sagrado y vivieron la filosofía de las abuelitas “siempre hay espacio para alguien más” o como dice el dicho “donde comen dos, comen tres.”. Todos sin excusa eran bienvenidos y siempre había suficiente comida. La abuelita siempre podía calentar unos frijoles, tortillas y salsa o echarte una mirada para que todos tuvieran la intención de compartir una enchilada de tu plato.

Estas enseñanzas nos enseñan como vivir la vida. Nos enseña a ser inclusivos, acogedores y alimentar a cualquier persona que pase por nuestra puerta. Muy seguido, cuando nos reunimos, hay una fiesta. Celebramos porque hay oportunidades de recibir a Jesús en nuestros corazones y compartir la vida los unos con los otros. Esto está muy presente nen el mensaje de Jesucristo. Jesús era inclusivo, seguido comía con extraños, los desvalidos y los pecadores. Una transformación ocurría cuando Jesús comía con las personas.

¿Te recuerda alguna experiencia propia la descripción de la familia reunida alrededor de una mesa pequeña y la filosofía de la abuelita? Muchas de nuestras abuelitas o mamás nos enseñaron la fe. Nos mostraban como ser similares a cristo por medio de la hospitalidad, que ama y recibe a los demás con brazos abiertos y les ofrece un lugar en la mesa. Asi vivimos nuestra fe a través de la fiesta y la hospitalidad inclusiva a través del día.


Vive la hospitalidad inclusiva hoy

Invita a alguien a comer contigo hoy, un hermano, primo, vecino, amigo o compañero de trabajo para organizar una fiesta “espontanea” este fin de semana. Coman juntos, celebren los lazos de familia y amistad y les quede un sabor de boca de la gran comida en la que algún día todos tomaremos parte en el paraíso. Hagan su mesa sagrada a través de hospitalidad inclusiva y buena comida, acorde con Jesucristo. Quien sabe, tal vez y tengan la oportunidad de ver la cara de Jesús en su mesa.


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